
Las aulas de la Universidad de Granada (UGR) cuentan cada vez con más estudiantes suspensos. El goteo es constante. El número de repetidores ha aumentado en los últimos años. En este curso 2009/2010 había 22.297 alumnos repitiendo alguna asignatura. Representan el 39,57% de los 56.342 universitarios matriculados en algunas de las carreras ofertadas por la institución universitaria granadina. Son muchos los que tienen asignaturas pendientes.
En el curso en el que ha habido más repetidores este año académico ha sido en quinto. Se da la circunstancia de que en el citado curso, por ejemplo, figuraban como no repetidores 4.386 alumnos y con algún suspenso había 6.176. Se superaba el cincuenta por ciento, concretamente se llegó al 58,5% de los estudiantes que tenía alguna materia de otros años.
Se considera repetidor un estudiante no porque tenga el curso entero suspenso, según explican desde la UGR, sino porque tenga asignaturas suspensas y se matricule más de una vez en ella y porque no se presente y se vuelva a matricular. Los universitarios son considerados alumnos siempre del último curso del que tienen asignaturas.
Tercero y quinto suelen ser los cursos en los que hay más repetidores. Así se desprende de las tablas de la Universidad granadina en la que se pueden comparar estas estadísticas desde el curso 1996/1997 a 2009/2010. Si bien, en la mitad de la década de los noventa el número de repetidores en las facultades y escuelas universitaria era menor.
Incremento del 8%
En el curso 1996/1997 el número de repetidores se elevó a 18.336, lo que suponía un 31,76% porque aquel curso había matriculados un total de 57.719 alumnos. En quinto, por ejemplo, había 5.544 no repetidores y 4.729 (46%) con algún suspenso (o no presentados). Desde entonces se ha incrementado, exactamente, un 7,81% el número de estudiantes con alguna asignatura pendiente.
Estos estudiantes suelen tener materias de primero, segundo, tercero, cuarto y quinto, si es que están en los últimos años. Siempre se consideran alumnos del último curso en el que se matriculen de alguna asignatura. Este incremento se ha ido registrando de manera progresiva. Poco a poco cada año. Los incrementos no han sido muy llamativos. En el curso 1998/1999 fueron, por ejemplo, 21.383 (35,9%) los repetidores y en 1999/2000 se elevó a 21.984 (36,85%). Poco a poco, pero la Universidad granadina no disminuye el número de repetidores.
Mientras llegan los exámenes de septiembre, los estudiantes no sabrán si tendrán que volver a matricularse en algunas asignatura por segunda, tercera o así hasta la sexta vez, que es el tope. Lo que sí deberán recordar es que con el nuevo plan de financiación universitaria, el Ministerio de Educación ya planteó a principios de año en el "Documento de reflexión sobre la mejora de las políticas de financiación de las universidades", que los estudiantes con malas notas pagarán más. La estrategia se planteaba con cara a 2015 para ir desarrollándola. Ahora, desde hace años, los estudiantes ya tienen un recargo en la matrícula a partir de la segunda matrícula. Esta medida de que los "malos estudiantes" paguen más, no fue muy aplaudida por algunos sectores, entre ellos el de los representantes estudiantiles.
Estas cifras de repetidores también dejan encima de la mesa otras cuestiones: ¿Cuáles son los departamentos y asignaturas con más suspensos? ¿Se deben tomar medidas en esos departamentos y con esos profesores?
Ese debate está encima de la mesa desde hace años en la UGR y el resto de universidades y las actuaciones son de lo más variopintas. Algunos "levantan la mano" y otros no. Otra circunstancia que se está dando, que también abunda, es que los estudiantes no van a clase y no se presentan a los exámenes.






